lunes, abril 25, 2005

Benedicto XVI en la mira de los pavos

Un par de semanas atrás casi nadie sabía de la existencia de Joseph Ratzinger, pero no bien fue elegido como Papa una ola incontenible de detractores se lanzaron sobre él, sobre todo en la Argentina tan sensible al sentido de las corrientes.

En tan poco tiempo lo único que puede criticarse es una caricatura. La ignorancia con pluma, cámara o micrófono convirtió la selección de los cardenales en un partido de fútbol. Los espectadores tomaron rápido posición: por un lado los "conservadores", por el otro los "progresistas", por un lado los "latinoamericanos" por el otro los "europeos". Los apasionados comentaristas de hoy tampoco tenían idea alguna de que hubiera una aspiración colectiva latinoamericana para acceder a la jefatura del Vaticano, pero bastó que se les mostrara la camiseta para que se convirtieran en fanáticos.

Esclarezcamos algunas cosas: las religiones son en sí mismas dogmáticas. Si no tienen una serie de creencias firmes no tienen nada que ofrecer. Tildar de "conservador" a un católico por estar contra el preservativo o por condenar el aborto, tiene tanto sentido como catalogar así a un judío que defiende el concepto del Sabat. Ahora bien, en tanto religiones esta "ortodoxia" no es política sino moral. No hay obligación de seguir una religión u otra, ni tan siquiera de seguir alguna. Comparar el hecho de tener una creencia propia firme (equivocada o acertada, da igual) con ser nazi sería de gran ayuda para los nazis, si no fuera porque es nada más que una zoncera. Nazi es en realidad no entender que hay gente que tiene una concepción acerca de cómo vivir la vida distinta a la de uno.

Se discute entonces una caricatura, porque toda una generación abandonó los libros para concentrarse en los comics. No se habla de manera seria ni de éste ni muchos otros temas porque los Pergolini que constituyen la media de los medios no lo entenderían. Y si lo entendieran ¿de qué van a hablar?

La Argentina padece una histeria macartista pero desde la izquierda. Todo el mundo es catalogado de nazi o "facho" por el mero hecho de no compartir los delirios más desopilantes de ese sector. Esta vez le tocó a Benedicto XVI, pero la Iglesia milenaria, a diferencia de muchos argentinos que prefieren no pensar para no ser agredidos, no huye.

Al pensamiento totalitario siempre le molestan las religiones, no porque no las comparta que es el derecho que todos tenemos, sino porque siente que la idea de un poder ilimitado trascendente compite contra el infierno de su propio poder ilimitado que nos tienen preparado en esta tierra.

Los muertos que los amigos de K mataron

La noche del 11 de agosto de 1974 el Coronel Ingeniero Argentino del Valle Larrabure fue secuestrado por una banda terrorista del Ejército Revolucionario del Pueblo durante un ataque a la Fábrica Militar de Villa María.

Larrabure fue asesinado tras 372 días de cautiverio y habiendo perdido 40 kg en un habitáculo de dos por dos metros a los que sus asesinos (los mismos que reivindica como idealistas el actual gobierno) llamaban "carcel del pueblo".

En la ciudad de Campana, una calle llevaba su nombre, pero fue cambiada por decisión del Consejo Deliberante y del intendente Jorge Varela por el de 6 de Julio.

Esto es posible por años de silencio de la sociedad argentina respecto de los crímenes terroristas cometidos en la Argentina. Pero la libertad no es gratis ni tampoco la vida. El hecho de que sea el hijo de Larrabure y no el país entero o al menos el Ejército quien reaccione frente a este acto deleznable, muestra que lo que nos queda de libertad y de vida es fruto de una casualidad inmerecida. Reproducimos la carta que nos envió Arturo Larrabure.

Mi herida
Por Arturo Cirilo Larrabure
(alarrabure@hotmail.com)

Mi herida ha vuelto a sangrar como aquel 23 de agosto de 1975 cuando tu cuerpo sin vida aparecía en un descampado de la ciudad de Rosario. En tu rostro golpeado vi lo que jamás olvidaré. Te habían secuestrado, torturado, lastimado, humillado y asesinado los que luchaban por la justicia social y por reivindicaciones populares.

Ahora te han quitado el nombre de una calle, aquella que conducía a la ex-Fábrica Militar de Tolueno Sintético, donde fuiste por tres años su Jefe de Producción y Subdirector Interino, ella tampoco, ya no existe.

Querido Padre, me enseñaste a amar, a perdonar y como Jesucristo a ofrecer la otra mejilla ante la bofetada cruel y despiadada.

Pero hoy mi voz se levanta evocando tus palabras que inundan de luz, aún escritas en la oscuridad de tu terrible cautiverio.

?Quiero morir como el quebracho que no entrega su figura de árbol rudo sin exigir el esfuerzo del hachero en prolongadas transpiraciones. Quiero morir como el quebracho, que al caer hace un ruido que es un alarido que estremece la tranquilidad del monte. Quiero morir de pie, invocando a Dios en mi familia, a la Patria en mi Ejército, a mi pueblo no contaminado con ideas empapadas en la disociación y en la sangre?.

Coronel Argentino del Valle Larrabure, padre: tuviste la autoridad moral de partir de este mundo, balbuceando la Canción Patria, pues antes ya habías cumplimentado con tu vida, el sublime mandato de la estrofa: ?CORONADOS DE GLORIA VIVAMOS O JUREMOS CON GLORIA MORIR?

¡Descansa en paz! ¡Nosotros, no!

(N de la R: A quienes quieran expresar su opinión respecto al cambio de nombre de la calle Argentino del Valle Larrabure, pueden escribir a la secretaría privada del intendente: secprivada@campana.mun.gba.gov.ar)

Los 4 sapos de la transversalidad kirchneriana

Por María Zaldivar

Una vez, cuando George Bush ganó la reelección por varios cuerpos, con un aluvión de votantes histórico, terminé una nota diciendo:

"Esta página está dirigida a tres públicos diferentes: al pueblo americano en primer término, por el país que ha sabido construir, con admiración a su temple y a su buen juicio; a quienes, desde otras latitudes, festejamos casi como propio el triunfo republicano y soñamos con tal nivel de debate para nuestras respectivas sociedades, y al gran resto, ese que con amarga incredulidad vive como un mal sueño este inesperado revés; para los globalizadores de la berretada latinoamericana, adalides de nuestro vaciamiento institucional, pauperización económica, orfandad moral y decadencia educativa; a ellos, vaya un mensaje optimista: tienen cuatro años para digerir este sapo".

El número 4 signa esta otra nota, mucho tiempo antes del que hubiese imaginado entonces. A saber: el primer sapo de la transversalidad fue verlo al diputado y ex vocero montonero Miguel Bonasso votando y alegando en el Congreso Nacional a favor del envío de tropas argentinas a Haití en coincidencia con Estados Unidos.

Aquello, que para la oposición pasó casi desapercibido, es una espina clavada cuya factura los transversales aún no le han pasado al actual gobierno y que les significó más de un mal rato al Presidente y Sra.

El segundo sapo fue el llamado telefónico que tuvo que hacer Néstor Kirchner para felicitar a su par norteamericano por el éxito indiscutido en la reelección del pasado 2 de noviembre. El gobierno argentino hubiese dado un pedazo de sus euforias por evitarse tal rabieta. El republicano Bush al frente del mundo por otros 4 años es más de lo que puede digerir el izquierdismo a la violeta de este extremo del continente, que mira con admiración a dictadores de este siglo, como Chávez, y tiranos del anterior, como Castro.

Pero la vida continúa. Y con ella los Pampuros y los Bendini de estas latitudes. Y entre banquitos, bochornos y agachadas, los acólitos del Presidente cocinaron el tercer sapo de la trasnversalidad: el papelón Cecilia Pando o la reculada presidencial.

Cuando Bendini (más vigente que nunca en su papel de más papista que el Papa) pretendió sancionar al mayor Mercado por los dichos de su esposa, puso en funcionamiento la lógica (¿o la ética?) kirchnerista del poder como bien ganancial; balurdo del que tuvo que salvarlo el mismísimo Comandante en Jefe del Ejército, a la sazón, Néstor Kirchner con el premio consuelo de sacarle el castigo a Mercado y no traspasárselo a Bendini por el grueso error cometido. Moraleja: en el ejército de Kirchner se condenan sólo algunos errores.

Y henos aquí, a las puertas del cuarto sapo: el viaje de Tino y Gargamuza a presenciar la asunción del nuevo Sumo Pontífice.

George en América del Norte y Benedicto en Europa es más de lo que el cólon de unos cuantos podrá tolerar.

Vayan estas reflexiones a la salud de quienes no tienen voz y quisieran denunciar el atropello de los derechos individuales en la Argentina; de quienes están impedidos de ventilar sus desacuerdos con el autismo oficial; y de quienes padecen sus injusticias, sus pequeñeces y el atraso que le costará a nuestra sociedad tanto peronismo setentista. Esta página es para ellos y para nosotros, los sin voz pero con votos, con Dios, y Patria.

martes, abril 19, 2005

El "estado de malestar"

Mientras los sindicalistas del Hospital Garrahan en Buenos Aires mantienen a enfermos terminales como rehenes para obtener aumentos o fortalecerse en sus internas políticas, el diario La Nación se quedó corto el domingo al estimar que por lo menos el 45 por ciento de los ingresos de una familia tipo son destinados al pago de impuestos. Un porcentaje más real sería cercano al 60 por ciento.

Está claro que la Argentina liberada de esa carga solucionaría todos sus problemas logrando un explosivo crecimiento y una rápida superación de la pobreza.

Los teóricos del falso estado de bienestar que se prometió a la población a principios del siglo pasado como una superación del "liberalismo salvaje" tienen frente a sí su obra: Un malestar general, multiplicación de la pobreza, servicios terroríficos y un Estado desalmado que no cede ni ante la muerte. Se les dijo que sus soluciones eran más caras que la enfermedad pero no lo creyeron. Tienen ante ellos el producto de sus horrores y todavía no lo creen. En la Argentina el dogma más rígido es el que dice que lo que se requiere es más reparto.

Desastre o no el sistema de salvataje general o "seguridad social" era gratis, decían. Una gratuidad muy particular porque se lleva el 60 por ciento de lo que producimos.

El Estado clientelar que corrompió las instituciones republicanas y las convirtió en una cáscara para tapar el sistema de gobierno por la "caja" o afanocracia, también es consecuencia de la misma ilusión de bienestar.

Buscar en las listas sábana o la mala suerte en el reparto universal de políticos las causas de nuestro profundo fracaso como país, es un acto de frivolidad. La Argentina vive la agonía de la ilusión de un bienestar compulsivo basado en la apropiación de lo ajeno.

Por qué carecemos de una verdadera oposición frente al avance del señor K sobre las instituciones es algo que puede también entenderse por la posición que quienes se presentan como opuestos al neomontonerismo tienen frente al problema.

María Zaldívar describe más adelante la desorientación del lópezmurphysmo en el terreno político en que se desenvuelve.

Al final de éste número reproducimos un artículo de Ricardo López Murphy aparecido en La Nación en Julio de 1999 que sirve para demostrar que todo el espectro político nacional comparte los mismos mitos de gratuidad y seguridad social que es la causa principal del fracaso de un país que se cayó del primer mundo al tercero. Es la inexistencia de un proyecto alternativo al de ese falso "estado de bienestar" y no tanto las fallas personales lo que explica la facilidad con que se desenvuelve el poder úniko.

Cuba y Latinoamérica: la libertad es una sola

El gran dilema de las democracias latinoamericanas es que intentan elegir sistemas en vez de gobiernos. El problema se agudiza cuando la izquierda antiliberal, enemiga del derecho de propiedad como soporte elemental de la organización política de la libertad, aumenta su influencia como está ocurriendo en este momento. La democracia se convierte así en colectivismo o, como decía Benjamín Franklin, en dos lobos y un cordero votando acerca de lo que se va a comer.

Lo paradójico es que mientras esa izquierda nuestra es profundamente antinorteamericana y simpatizante del terrorismo por haberlo practicado, los Estados Unidos en el mejor de los casos no se ocupan de ella ni la asumen como rival hasta que es demasiado tarde. Chavez es una muestra de las consecuencias de esa indiferencia, pero también lo fue el propio Fidel Castro en su momento.

La misma situación está ocurriendo con Kirchner en la Argentina. Como tantos otros proyectos autoritarios se lo prefiere asumir como inofensivo o intrascendente. Y lo es por ahora para los de afuera, aunque no por falta de vocación.

Días atrás la Argentina se abstuvo de votar en la comisión de derechos humanos de la ONU para el envío de una misión que se pronuncie sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. La libertad de Cuba tiene pocos amigos en la Argentina y esto es directa consecuencia del trabajo de la izquierda local por defender al dictador.

En un desayuno en Buenos Aires se debatió la idea de algunos cubano-americanos que creen que es bueno acercarse a la izquierda local para lograr solidaridad de ese sector con la causa de la libertad de Cuba. El único efecto de esta política es alimentar a los adversarios de los pocos amigos que la causa cubana tiene en la Argentina y neutralizar cualquier esfuerzo en ese sentido. A Fidel Castro le quedan pocos años de existencia y algunos de los defensores de la teología de la liberación, de las revoluciones violentas comunistas de la década del 70, se sirven ahora de algunos de los que combaten a Castro para lavar su imagen y expiar gratuitamente sus culpas.

Para los países latinoamericanos Cuba es un problema en tanto representa la utopía sobreviviente (aún cuando sea mentira), y es una constante amenaza para su libertad y la estabilidad de las instituciones. Pero quienes comprometen directamente la libertad de Latinoamérica fuera de Cuba son los aspirantes a dictadores totalitarios hermanados en la izquierda de este hemisferio: Los Kirchner, los Tabaré Vázquez, los Evo Morales.

En lugar aislar a Castro alimentando a la izquierda local se actúa contra quienes quisieran liberar a Cuba de él. Es tan poco atinado como combatir a las izquierdas Latinoamericanas pactando con Castro.

Si una lección puede sacarse en los últimos cuarenta y cinco años en la región es que los defensores de la libertad deben actuar al unísono y que la libertad es una causa que no admite fronteras. Es tan importante sacar a Cuba de su esclavitud, como mantener la libertad de todos los pueblos de América.

¡POBRE LOPEZ MURPHY!

Por María Zaldívar


La feliz resolución del aparente conflicto peronista en el distrito más importante del país, vuelve a explotarle en la cara como corresponde, por otra parte, al único candidato visceralmente antiperonista de la actualidad. Ricardo López Murphy parece predestinado a gatear tras el destino impuesto por Duhalde y decidido por Kirchner, mal sueño del que no ha podido zafar desde que se inició, allá por el 2002 cuando se le ocurrió, con el traje amateur de economista radical, bien intencionado y mal asesorado, subirse al ring de los profesionales de la política: peronistas todos ellos, impecablemente sucios y eruditos en el arte de embarrar la cancha, de apuñalarse por la espalda, de guiñar para ambos lados y seguir derecho y de vender, alquilar y hasta regalar a cualquiera por un cacho de poder.

En la elección presidencial de 2003, la entente Kirchner-Duhalde lo usó para vencer a Carlos Menem. Meses después, la entente Kirchner-Ibarra lo volvió a usar, esta vez para vencer a Mauricio Macri en Capital. Hoy, la solución de lo que parecía el tsunami político del siglo, vuelve a complicarle el panorama, puesto que un peronismo unido en la provincia de Buenos Aires lo deja tambaleante frente a su propia indefinición ideológica.

Los estrategas de López Murphy salieron a la cancha a asustar a sus adversarios con la figura de un bull dog en pleno siglo XXI, cuando los chicos que antes temblaban con la sola mención del hombre de la bolsa, hoy están en el pre-boliche consumiendo alcohol a la vista de la autoridad nacional que los provee de preservativos mientras aboga por el aborto desde los púlpitos que le facilita la misma función pública.

Allá fue don Ricardo y contrató para "operar" los medios de comunicación al mismo mercenario que meses antes supo calentar la oreja del último canciller de De la Rúa, hoy a las órdenes de uno de los tantos adversarios del propio López Murphy; hecho que escandaliza únicamente al improvisado que desconozca el "who is who" de ese ámbito como para no tener claro de antemano quién es capaz de qué cosa.

Y luego escuchó a los intermediarios que intentaban "venderle" candidatos para completar sus listas. ¡Qué capítulo ese! Y así fue como todos los afiliados de Recrear tuvieron que comerse el papelón de ver presidido su bloque de diputados de la Capital con una master que resultó no ser master ni licenciada, como ella se presentaba oficialmente. Y así sus huestes empezaron a negociar protección mafiosa: cuando votaron la ampliación del número de empleados públicos de la Legislatura a cambio de algún contratito para vaya a saber qué y cuántos parientes; cuando algunos dieron su firma al proyecto de expropiación de una propiedad privada quitándosela a su legítimo dueño para dejarla en manos de una asamblea popular; o cuando consiguieron mandar al archivo la investigación sobre los títulos universitario y post-universitario de la legisladora Ferrero en la Comisión de Etica de la Legislatura.

Con una nutrida contribución de los suyos, el traje de antiperonista empieza a chingarle cada vez más. Porque si bien su discurso mantiene eje en los principios de una moralidad política elogiosa, el comportamiento público de su tropa lo contradice demasiado seguido mientras, a regañadientes del mismo candidato, sus estrategas lo portan hasta algún reducto marginal del conurbano para repartir choripanes al son del bombo y la marchita, excitados ante la idea de arrebatarle un puntero y media manzanera al aparato duhaldista.

Nadie serio debería salir a recolectar votos sin haber aprendido que al peronismo no lo "usan" más que los peronistas. Porque se abre una posibilidad inexistente que reúne a los que quieren creer en una opción de cambio con los oportunistas de siempre. Los primeros se decepcionan, los otros se acomodan y la oposición sigue fortaleciéndose con el éxito del fracaso de estos fallidos.

Y ahora, sin haber encontrado aún el núcleo crítico de ideas desde donde ejercer una oposición sólida, se arregla la interna entre Kirchner y Duhalde, justo en el distrito donde él saldrá al ruedo como candidato a senador nacional. Suerte perra.

Pero, si los estrategas recreativos o recreadores (desconozco el apelativo que les cabe a los simpatizantes de "Recrear") hicieran un estricto mea culpa, podrían enumerar la cantidad de partidos de primera división que dejaron de jugar por estar entretenidos con el fullbito de potrero. La ciudadanía lamenta la ausencia de un partido de oposición que, elevándose por encima de la mediocridad de los debates que el peronismo impone, reclame ante la SIP, Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, o en Ginebra el permanente atropello a las garantías constitucionales. No se escuchan voces argentinas representativas en los ámbitos libertarios del mundo; no se defienden causas grandes. No se denuncia ahora, mientras todavía se puede, el proceso de cercenamiento de libertades individuales en el que está inmerso nuestro país ni se debaten ideas sino hechos y eso es tan pobre como la misma genética peronista.

Que Cristina Kirchner vaya de la gimnasia al shopping como Charly García de la cama al living, es anecdótico. Parece que López Murphy también desconoce la idiosincrasia femenina, su natural vanidad que, en el caso de la primera dama, se suma a la avidez de quien descubrió las luces del centro a los 50. Lo grave de Cristina no son las extensiones de su pelo (que, por otra parte, cualquiera compra a 4 dólares el mechón en la peluquería de Alberto Sanders) sino la avidez ilimitada de sus tentáculos, comparable únicamente con la falta de escrúpulos para saltar de un distrito a otro sin vergüenza.

Lo grave de su marido Néstor no es que deseche ante la platea el encuentro con el mundo en los funerales del Papa, sino que en su fuero íntimo no mensure cuán equivocada es su evaluación de lo importante y lo accesorio.

Como en López Murphy, lo grave no es que sus estrategas lo asesoren mal, y sus compañías políticas desdibujen su figura y pongan en duda su seriedad, sino que él apañe a malos estrategas y a falsos profesionales, los promueva, avale sus candidaturas, habilite sus reelecciones y, paradójicamente hasta contra su voluntad, mantenga intactos los modos peronistas de hacer política en el único polo antiperonista posible.

López Murphy y el "estado de bienestar"

Reproducimos este artículo no por compartirlo, sino porque contribuye a profundizar el debate político sobre las causas del fracaso de la República Argentina y los ejes alrededor de los cuales debiera girar la construcción de una alternativa al monto-peronismo.


Desarrollo económico y Estado de bienestar
Por Ricardo López Murphy

La Nación, 23/07/1999


En las democracias constitucionales del siglo que concluye la interdependencia entre el desarrollo económico y el desarrollo social es percibida con las características de una evolución consumada e irreversible.

La finalidad del desarrollo económico es promover y generalizar el desarrollo social. Éste, a su vez, es indispensable para sustentar y potenciar el primero.

En el siglo pasado, Marx pudo describir un capitalismo gobernado por un pequeño grupo de grandes propietarios, dueños del aparato estatal, que operaban el sistema en su exclusivo beneficio, sin observar en la práctica límites sociales, legales ni morales.

Se presumía que esos individuos sobreacumulaban capital mientras confinaban a sus trabajadores en el nivel más bajo de subsistencia. La riqueza producida servía para mantener un Estado mínimo, con prestaciones sociales casi nulas, mientras que casi todo el resto del producto era masivamente reinvertido en más tierras con mejor explotación, más industrias mejor equipadas, etcétera. Esta sobreacumulación de capital desarrolló poderosamente la economía, pero sus consecuencias sobre el conjunto de la población, la desigualdad y las carencias que afectaban a la generalidad de los individuos llegaban a resultar insoportables.

La sociedad y el Estado contemporáneos tienen poco que ver con esa descripción. Desde principios de siglo y, sobre todo, después de la Segunda Guerra Mundial, en los distintos países occidentales el control del gobierno por minorías fue reemplazado por las reglas esenciales de la democracia, es decir, la prevalencia de la voluntad mayoritaria y la participación en el proceso político de todos los actores sociales.


Intereses sectoriales

La sociedad se hizo más plural y diversamente estratificada. Los intereses sectoriales se volvieron complejos y cambiantes. La seguridad social se erigió en la médula de los llamados Estados de bienestar. Éstos, por medio de diferentes instituciones e instrumentos, procuraron proteger a los trabajadores y a sus familias frente a la falta de ingresos y las consiguientes adversidades como resultado del desempleo, enfermedades, vejez o muerte. Otras prestaciones corrientes consisten en proporcionar rehabilitación, asistencia legal, trabajo comunitario, etcétera.

Que el Estado no pueda desentenderse de las desgracias individuales es hoy una idea tan propia e inseparable de la ética y la cultura contemporáneas como los principios de la soberanía del pueblo o del estado de derecho. Las implicancias intervencionistas y distribucionistas de las políticas de bienestar han sido asumidas y aceptadas. No existe partido político ni grupo social organizado que pretenda eliminar o menoscabar los amplios programas contemporáneos de bienestar, hoy devenidos independientes de cualquier ideología.

La verdadera amenaza para la solidaridad social reside en el mal manejo de la economía. El Estado de bienestar no surgió para eliminar el juego de las fuerzas del mercado sino para corregir algunos de sus efectos, identificados como negativos.

De hecho, el buen desempeño de la economía es la condición necesaria para que un Estado sea capaz de ofrecer ayuda y prestaciones sustanciales y no irrisorias o nominales, según acaba de evidenciarlo la historia más reciente.

Si bien existen diversos modelos de Estados de bienestar -así como se aprecian distintos niveles de honradez y eficacia en su gestión- la realidad de sus beneficios siempre depende para su sustento de la capacidad nacional de ahorrar y acumular capital. La declinación de ciertos modelos de Estado de bienestar coincide con la intervención de un aparato burocrático torpe y sobreexpandido, con sus secuelas de estancamiento, inflación, grandes déficit fiscales, subempleo, desempleo, etcétera.


Educación y salud

Una vez considerados los deberes asistenciales del Estado en tanto imperativo ético y como decisión popular soberana, debe recordarse que, notoriamente, la educación, la salud y otros programas que sirven a la calidad de los recursos humanos son factores condicionantes del desarrollo económico. Se reconoce, sobre todo, que solamente una población con niveles altos y generalizados de educación y de cultura tiene los comportamientos que favorecen el progreso de las democracias constitucionales y capitalistas contemporáneas.

Nuestro sistema sociopolítico es una creación cultural sofisticada, resultado de una larga evolución histórica. Para cumplir sus exigencias es necesario armonizar los elementos que la integran. Aunque el desarrollo económico y el desarrollo social extraen sus respectivos recursos de la misma fuente productiva, son inviables el uno sin el otro.


El autor es profesor de economía de la Universidad Nacional de La Plata.

lunes, abril 04, 2005

Un estadista en el país equivocado

Alvaro Alsogaray, fallecido el viernes pasado fue el último gran luchador por la libertad contra el proceso socializante y decadente iniciado en la Argentina a partir de Yrigoyen. Al mismo tiempo que una élite política relacionada con los mejores años del país emprendía su retirada abatida por el radicalismo y el peronismo, un solitario ingeniero salido de las filas del ejército, careciendo de una personalidad carismática, puso sus pies en la política a mediados del siglo y no los retiró jamás.

Alsogaray es un emblema en varios sentidos. Incansable luchador, no dejaba de explicar las bondades de un sistema basado en la libertad y la iniciativa personal en un país montado (sin remedio como luego se vio) a las modas estatizantes de mediados del siglo pasado. El sólo o acompañado con uno o dos diputados más, sentaba posición en el Congreso en defensa del sistema de la Constitución del 53. No rehuía debates, no pagaba peajes a la izquierda, no confraternizaba con el enemigo, no se rendía a la tentación de intentar la aprobación o la aceptación de una raza de políticos decadentes que dominaban la escena.

Remó contra la corriente general pero también contra la crítica cómoda del propio sector del pensamiento que representaba, que adoptó la posición de espectador malcriado. Su inadaptación a los cánones políticos demagógicos sirvió de excusa para mucho del centrismo cobarde que a su retirada no supo, no quiso o no pudo siquiera igualar su performance en el terreno político y hoy constituye la oposición tibia y ausente que sirve por omisión al avance de la tiranía subalterna. No es casual que ninguno de los "líderes" que se supone que ocupan su lugar en la política estuviera presente para despedirlo.

Alsogaray posiblemente haya vivido fuera de tiempo. Perteneció a un tipo de político cuya principal preocupación era la responsabilidad de gobierno y no la aceptación pública. No podía convertirse en un dirigente masivo en un país que selecciona a personajes como Alfonsín, de la Rúa, Kirchner o Ibarra.

Se fue un estadista que el país no aprovechó como debía, un hombre de estado pre-rebelión de las masas, un líder que no sabía ni quería mentir.

Mueren mediocres todos los días. Siempre queda cómodo rendirles grandes homenajes y llenarlos de elogios. Los mediocres veneran mediocres. El ingeniero Alsogaray en cambio quedará en el recuerdo de quienes lo deben recordar, de quienes lo merecieron, de quienes le agradecerán toda la vida su coherencia y su valor.
La Argentina que pudo ser nos ha dejado.

La viga en el ojo de la Oficina Anticorrupción

Una de las primeras medidas de gobierno de Fernando de la Rúa fue la creación de la "Oficina Anticorrupción". El mismo reconoció que su gobierno había asumido con la idea de "meter presos a los corruptos". Su vicepresidente, el huidizo Chacho Alvarez hablaba de ocuparse de "casos emblemáticos" de corrupción.

Ninguno de los dos reparó en el tipo de orden republicano que regía (sí, digo "regía") en la Argentina en el que la aplicación de la ley, sobre todo de la ley penal, estaba a cargo del Poder Judicial. No era compatible con ese orden que el poder ejecutivo asumiera la investigación de persona alguna. Lo único que un gobierno puede hacer para combatir la corrupción es cambiar las reglas de juego y controlar a sus propios subordinados y denunciarlos en su caso.

En la reforma del año 1994 se tenía plena conciencia de esta cuestión. Al punto que se consagró la definitiva independencia del ministerio público respecto del poder ejecutivo. Los fiscales ya no podrían recibir instrucciones del Poder Ejecutivo, sino que tendrían la independencia propia de un órgano extra poder.

La creación de la "Oficina Anticorrupción" actuó como un atajo político a esa prohibición al presidente de entrometerse en asuntos judiciales, no sólo como juez, algo que le vedaba ya la Constitución de 1853, sino también como parte, es decir como superior jerárquico de los fiscales.

Puede decirse que la creación de esta oficina fue la primera gruesa violación a la reforma del año 1994.

Pero si evaluamos el desempeño de esta oficina, las conclusiones son aún peores. Se ha ocupado de tapar los problemas de los gobiernos de turno desde su creación. Ninguna de las administraciones de los que dependió sufrió cuestionamiento alguno. El señor Duhalde podría pasar a la historia como el gobernante más honesto que jamás haya existido, si nos guiáramos por la actividad de este organismo.

Se podría pensar que el hecho de que se ocupe de ex funcionarios puede ser útil igual como medida preventiva. El problema es si esa persecución está contaminada de intereses políticos y es parcial, como efectivamente ha venido ocurriendo. Porque entonces será una amenaza inclusive para funcionarios honestos aún cuando de vez en cuando perjudique a alguno que lo merezca sólo por casualidad.

De hecho la actividad de la OA estuvo centrada en la criminalización de la década del noventa. Inauguró la utilización laxa y extensiva del delito de asociación ilícita para aplicarla a cualquier situación y posibilitar el encarcelamiento de aquellos "casos emblemáticos". La forma habitual de proceder de la OA era tomar informes de auditoría (algunos solamente) que hablaban de defectos en los controles (algo habitual en el Estado) e imputar con ese único elemento de manera automática el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, incluir arbitrariamente a más de un funcionario en la "investigación" y construir con eso una asociación ilícita cuya pena mínima impida la excarcelación, de modo de conformar a la opinión pública, bajo el filtro de la prensa ideologizada.

Para ilustrar sobre el modo en que fue manipulada la opinión pública, hasta llegarse al extremo en el que la prisión de María Julia Alsogaray parece haber sido la única razón de existir de la Alianza, vamos a transcribir un informe de auditoría que es calcado del tipo de informes que sirvió para procesar y privar de su libertad a "emblemáticos menemistas" (después será oportuno preguntar a quienes pretenden presentarse como la oposición republicana por qué callan estos crímenes contra la república).

En este caso el informe, sobre los años 2001 y 2002, no se refiere a la Secretaría de Medio Ambiente de María Julia Alsogaray, ni al PAMI de Alderete, ni a ninguno de los funcionarios que "zafaron" de estas persecuciones por ser peronistas. El informe se refiere al propio cazador, es decir a la Oficina Anticorrupción, y fue elaborado por la Auditoría General de la Nación. Siguiendo la jurisprudencia de emblemáticos servidores del poder en Comodoro Py, la falta de controles es sinónimo de incumplimiento de los deberes de funcionario público y administración fraudulenta, y si más de dos funcionarios podrían ser responsabilizados de esa ausencia de controles, constituyen entre sí una asociación ilícita.

Pero antes de transcribir el informe sobre la ausencia de controles en la OA, se podrán preguntar quién hará la denuncia que la propia OA hubiera hecho si hubiera rédito político en ello y no le tocara a ella misma. Esperaremos a que algún fiscal la haga, o la haremos nosotros mismos. A continuación los comentarios y observaciones del informe referido al control que debe realizar la Oficina Anticorrupción al registro de declaraciones juradas de los funcionarios públicos.



"COMENTARIOS Y OBSERVACIONES

4.1. La Unidad de Control y Seguimiento de las Declaraciones Juradas no cuenta con recursos humanos suficientes:

4.1.1. No tiene un responsable jerárquico que dirija y coordine las tareas de la Unidad y reporte directamente a la máxima autoridad de la Oficina Anticorrupción.

4.1.2. No cuenta con personal suficiente para procesar y analizar el volumen y complejidad de la información manejada.

4.2. La Unidad de Control y Seguimiento de las Declaraciones Juradas no ha formalizado los siguientes procedimientos de control:

4.2.1. No hay un procedimiento formalizado para controlar que la base de datos de
funcionarios refleje el universo total de funcionarios obligados.

4.2.2. No hay un procedimiento formalizado para garantizar la seguridad del sistema de guarda del anexo reservado de la Declaración Jurada, ni registro de ingreso a la bóveda.

4.3. La informatización del sistema no ha previsto las siguientes herramientas:

4.3.1. No hay controles automáticos para la detección de variaciones sustanciales o
desvíos de información o indicios que orienten la selección de casos de estudio.

4.3.2. No hay un sistema que permita vincular y cruzar las bases de datos de las
Declaración Jurada Patrimonial Integral con las de otros organismos pertinentes (AFIP, ANSES, SIRHU, Registros de la Propiedad, Entidades Bancarias, etc.) para controlar la veracidad de la información.

4.3.3. La lista de funcionarios cumplidores e incumplidores que aparece en la página web sólo informa las altas y bajas del último mes. Toda vez que el listado completo de todos los funcionarios cumplidores e incumplidores conformaría un archivo muy grande el programa debería contemplar una ?consulta? sobre este aspecto en la base de datos del organismo.

4.4. La descentralización del sistema respecto de los funcionarios de menor jerarquía no ha sido acompañada de procedimientos de gestión que garanticen un tratamiento homogéneo:

4.4.1. La Unidad no practica controles sistemáticos o aleatorios de la completitud y exactitud de la base de datos de cada oficina de Administración, Recursos Humanos o
Personal, quienes delimitan su propio universo de funcionarios obligados.

4.4.2. La Unidad no ha establecido formalmente un procedimiento que estandarice medidas de seguridad mínimas para la guarda y conservación de las Declaraciones
Juradas Patrimoniales Integrales.

4.4.3. No se han formalizado los criterios de selección de las Declaraciones Juradas de funcionarios de menor jerarquía que se someten a control sustantivo. No hay un documento que exprese metas en relación al control sustantivo de dichas Declaraciones.

La Unidad controla sustancialmente las declaraciones que se encuentran bajo su guarda (alrededor de 2.000 declaraciones juradas anuales) pero no ha diseñado un sistema de control preventivo y aleatorio del resto (alrededor de 30.000 declaraciones juradas anuales), ya que los criterios para seleccionar las Declaraciones Juradas Patrimoniales Integrales que se encuentran en los organismos a efectos de ser analizadas en forma sustantiva no están formalizados.

En la práctica dichos criterios surgen de:

Pedidos expresos

Denuncias

Información obtenida de los medios de comunicación

Selección de la base de datos propia


4.5. Información producida por el organismo:

4.5.1. El Manual de Procedimientos, en su capítulo 3, indica que el ámbito de
competencia de la Oficina Anticorrupción está determinado por el art. 2 del decreto
reglamentario N° 164/00, mencionando a funcionarios que expresamente dicho decreto
excluye del régimen de presentación de declaración jurada patrimonial, supervisado por esa Oficina.

4.5.2. El Manual de Procedimientos no ha sido formalmente aprobado por la máxima
autoridad del organismo.

4.6. No se ha desarrollado un sistema de registro y seguimiento de las sanciones administrativas y judiciales, como así lo establece el decreto N° 625/00.

4.7. De la inspección realizada a la bóveda de archivo de Declaraciones Juradas Patrimoniales Integrales que lleva la Oficina Anticorrupción, se ha observado el incumplimiento de las siguientes normas y leyes vinculadas con la protección física y ambiental:

· Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo

· Ley de Riesgos del Trabajo

· IRAM / ISO IEC 17799.

Entre otros ítems podemos destacar los siguientes, los cuales ponen en riesgo la existencia del archivo correspondiente a las Declaraciones Juradas:

4.7.1. No se ha obtenido evidencia sobre la medición de los niveles de iluminación por falta de documentación.

4.7.2. No se han establecido y/o mantenido las suficientes medidas para la protección contra los factores ambientales (por ejemplo, fuego, polvo, electricidad, calor o humedad excesivos):

4.7.2.1. No se pudo acceder a los antecedentes y documentación de la obra, como
así tampoco al análisis de riesgo de incendio.

4.7.2.2. Se observó en el lugar material y otros elementos combustibles, los cuales
hacen que el local presente potenciales riesgos de incendio, agravados en caso de
producirse un siniestro, por la falta de instalaciones y equipamiento necesario para
favorecer una extinción.

4.7.2.3. Se detectó que el aire acondicionado del equipo central ingresa al local
por rejas, lo que permite la propagación del fuego, humo y gases de un posible
incendio, proveniente de instalaciones externas.

4.7.2.4. No se observaron en la puerta principal de acceso al local, la instalación
de controles eléctricos de emergencia (llaves de corte de energía eléctrica). En
caso de emergencia no se puede anular rápidamente el suministro de electricidad.

4.7.2.5. No se observaron instrucciones en los locales indicando como actuar en
caso de incendio en la bóveda, como así tampoco ningún tipo de señalización de
seguridad.

4.7.2.6. No se observó la existencia de luces de emergencia.

4.8. Respecto de la tecnología de la información se observó:

4.8.1. Los recursos de hardware de las PC de escritorio de la unidad son en su mayoría obsoletos y se encuentran desactualizados. La antigüedad del parque de PC provoca la imposibilidad de usar nuevas versiones de software por no ser soportados por los actuales equipos.

4.8.2. Para la operación de la página de Internet la Oficina Anticorrupción utiliza
tecnología SSL (de encriptamiento de sesiones de trabajo). En esta operatoria, el usuario que desee conectarse con el sistema deberá registrarse previamente consignando su numero de documento y una clave a su elección de una extensión mínima de 8 caracteres alfanuméricos. El número de documento se valida contra la base de datos de funcionarios obligados que se encuentra operativa en un servidor interno de la unidad. En el caso en que el número de documento ingresado sea válido el sistema permitirá efectuar las transmisiones de declaraciones juradas. Toda esta operación se realiza bajo el esquema SSL (Secure Sockets Layer). De esta forma los datos que transfieren los funcionarios vía Internet son enviados en forma segura usando un modelo de encriptación de datos. Este protocolo posee un nivel de encriptación de 128 bits.

4.8.3. Es posible descargar software vía Internet o por medio de disquetes, e instalarlo sin ningún tipo de control. Esto permite prácticas como la de "escuchar" el tráfico de red pudiendo de esta forma obtener las claves de otros usuarios, o el escaneo de puertos de comunicación abiertos en otros equipos y de este modo violar su seguridad; además permite instalar software ilegal por no tener las correspondientes licencias.

4.8.4. Los programas de mensajería dejan abiertos algunos puertos TCP/IP que permiten la entrada de virus y ataques maliciosos a la red.

4.8.5. Se observó que el antivirus instalado está desactualizado y su administración la realizan los usuarios.

4.8.6. No se observa bloqueo de páginas de Internet cuyo contenido no es seguro. Estas páginas muchas veces son usadas para realizar ataques contra la seguridad de la red interna."